Abuela. (bajando) - Deliciosa de verdad. Sabes elegir, ¿eh? Dos cosas tiene que me encantan
Mauricio. - ¿Dos nada más? Primera.
Abuela. - La primera esa manera tan natural de hablar el castellano. ¿No era inglesa la familia?
Mauricio. - Te diré; los padres, sí, eran ingleses; pero el abuelo... un abuelo era español.
Balboa. (apresurándose a aceptar la justificación) - Claro, así se explica: es el idioma de la infancia, el de los cuentos...
Abuela. - Qué infancia ni qué cuentos. Para una mujer enamorada el verdadero idioma es siempre el del marido. Eso es lo que a mí me gusta.
Mauricio. - Bien dicho. ¿Y la otra cosa?
Abuela. - La otra, ni tú mismo te habrás dado cuenta. Es algo que tienen muy pocas mujeres: tiene la mirada más linda que los ojos. ¿Te habías fijado? "
Los árboles mueren de pie (1964)

te deseo muchos éxitos Die!!! espero ver publicaciones de textos de tu autoría en breve
ResponderEliminarbesos
cony
Hay hombres que gustan de ofrecer halagos a las mujeres por donde van. No soy muy buena aceptándolos humildemente como corresponde, lo reconozco.
ResponderEliminarPero hay un solo "piropo" que me hace sentir halagada, realmente. Y acepto con gusto.
Pocas personas lo notan, o les llama la atención... Quizás porque depende a quién se mire, o quién la vea...
No sé si es cierto, no sé si vale la pena mencionarlo, pero es una cosa que me encanta!
(gracias por creer que este era un pasaje para destacar!)